Es muy importante evaluar el modelo de prácticas por sus efectos como propuesta educativa. Apoyados en los principios del aprendizaje del constructivismo, deben evaluarse los efectos de la instrucción en términos cualitativos, pues el aprendizaje obtenido no puede considerarse homogéneo, lo que ofrece una gama más amplia de posibilidades en la solución de problemas, toma de decisiones, etc. que se presenten como producto del aprendizaje.

Como ya se mencionó, es importante un sistema mutidireccional de evaluación que determine el desempeño tanto de instructores, estudiantes, actividades e instituciones, para replantear de manera constante el qué hacer de cada protagonista que integra el sistema de prácticas.

La autoevaluación como parte del proceso evaluativo no debe ser dejada de lado, ya que de ésta se obtiene información útil y apropiada hacer evidentes los aciertos, problemas y necesidades, además de facilitar la toma de decisiones para realizar cambios que optimicen el logro de las metas, como programa educativo y como facilitador de la formación profesional.

Se considera la autoevaluación como “un proceso de análisis autocrítico , permanente y participativo de las acciones generadas en un programa educativo , que parte de aciertos y debilidades para hacer decisiones que orienten los cambios y es ejercido y controlado por los propios responsables del programa” (García y Wong, 1993). En este sentido, la autoevaluación debe indagar sobre cuatro aspectos básicos para definir los objetivos del bloque de prácticas:

Forma a los alumnos en términos de actitudes, valores, conocimientos, y habilidades que le permiten un óptimo desempeño profesional?

Se presta un servicio ético y profesional a la comunidad en áreas que son de la competencia de los profesionales en psicología?.

Da a conocer de manera adecuada el trabajo desarrollado durante las prácticas para difundir la profesión y presentar los resultados obtenidos del servicio que se presta?

Promueven el interés y la metodología para realizar investigación que favorezca el ejercicio de la profesión dentro de nuestro contexto?

La evaluación multidimensional e integral deberán vincularse a partir de las relaciones que se establecen entre los protagonistas del proceso: docente, programa educativo , alumno y servicio.

Por parte de los docentes/ supervisores:

Evaluación del desempeño de los alumnos y la adquisición de conocimientos, habilidades, valores, actitudes, responsabilidad, ética y compromiso mostrado durante las diferentes fases.

Evaluación del efecto de la intervención.

Evaluación de la institución en lo que se refiere a la facilidad para el cumplimiento de los objetivos y necesidad de continuar con la intervención o rediseñarla..

Autoevaluación en torno a su actuación como elemento facilitador, autocrítica de acciones emprendidas en el proceso de formación y análisis de las metas alcanzadas.

Por parte de los alumnos, la evaluación debe abarcar:

El grado de cumplimiento de los objetivos impuestos al inicio.

Los conocimientos y habilidades adquiridas durante el semestre.

El cumplimiento por parte de docente/ supervisor pare el logro de objetivos, las estrategias instruccionales que emplea para fomentar el aprendizaje, manejo de la comunicación y organización grupal y fomento y fortalecimiento del sentido de ética y responsabilidad profesional..

Grado de satisfacción con respecto al programa e institución.

Autoevaluación como la formación ética y profesional alcanzada, responsabilidad y compromiso, actitud hacia la práctica, población y capacidad de multidisciplinariedad que se obtuvieron.

Por parte dela institución:

Evaluación del efecto de la intervención.

Evaluación de compromiso mostrado por estudiantes y supervisores, incluyendo el sentido de ética y responsabilidad profesional.

Organización y dinámica del trabajo

Por parte de los usuarios:

Evaluación del efecto de la intervención y actitudes percibidas a lo largo de ésta.

La congruencia entre las expectativas y los logros obtenidos.

Evaluación del servicio en torno a las actitudes y ética mostrada durante la intervención.

Autoevaluación en relación al compromiso y responsabilidad mostradas durante la intervención, el seguimiento sistemático de tareas, citas y actividades fuera del horario de intervención.


El sistema de evaluación docente no debe quedar ajeno a la innovación educativa. La postura tradicional sumativa ha dado lugar a otras opciones más abiertas, las de tipo formativo, en las que la posición cuantitativista se ha visto superada por una alternativa más flexible, dinámica y abierta, y donde la vertiente cualitativa parece haber llegado para quedarse.

Desafortunadamente el sistema escolar mantiene aún la cultura de calificación y de medición, más que de evaluación, las tendencias educativas actuales se han ido enfocando hacia posturas menos asociadas al uso de exámenes como “diagnósticos” del trabajo escolar.